martes, 17 de diciembre de 2013

#2

Podría haberse dormido en aquellos labios.
Tumbados en el césped, cogidos de las manos.
Supo que no olvidaría nunca ese día,
aunque a él ya lo había olvidado.

Porque tenía nostalgia de aquel día,
de aquella sensación de protección divina,
pero no de la persona que la protegía.

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