sábado, 23 de agosto de 2014

#24

Creías que podías vivir feliz sin problemas y sin embargo no es así. Sé que hay veces que piensas en esa persona. Es justo en el momento más inesperado ¿verdad?

Cuando haces el café y al echarlo en la taza te das cuenta de que has echado de más; ese día sabe algo más amargo. Cuando vas a acostarte y esperas que pase tu brazo su brazo por tu cintura, pacientemente; momento que nunca llega y que tú calmas poniendo tu propia mano. O cuando creías que habías tirado todas sus fotografías y te encuentras una en el lugar más inesperado. La miras, la empapas de agua salada y la rajas arrojándola a la basura casi con desesperación… 


Y yo sé todo esto porque lo siento. Porque es lo que me ocurre a mí y me siento vacío por ello. Porque aunque nunca haya sentido ese roce suave en mi cadera, nunca haya preparado más café de una taza y nunca haya tenido que borrar un recuerdo, la echo de menos.

A la que nunca estuvo, la echo de menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario