Ya te fuiste hace tiempo
y has decidido hacerlo otra vez.
Me pediste perdón por entonces,
¿lo harás ahora también?
Cuando te miro no sé lo que piensas
y cuando me miro no sé lo que veo.
Desearía que vieras tu mundo con mis ojos
o que cerraras los tuyos para reflexionar en el espejo.
Sin embargo te vas otra vez,
y yo te miro desde el fondo del acantilado
sabiendo que, para bien o para mal,
esta vez duele menos verte marchar.
Mi psicóloga me dijo que no todos somos iguales;
yo estoy en el fondo y tú en el borde.
Ni siquiera lees mis mensajes,
¿crees si quiera que tengo derecho a preguntarte?
Pero ¿qué le voy a hacer
si vuelvo a ser una extraña?
Nunca quisiste que fuéramos nada,
o quizá yo no me esforcé.
Desearía que no hubiera terminado,
aunque estoy convencida
de que ni siquiera te has percatado
de que ya no estoy a tu lado.
Mejor recojo y me marcho,
porque si de todo nuestro pasado
solo sale esta canción...
Seré yo la que no se ha esforzado.
No hay comentarios:
Publicar un comentario